lunes, 23 de mayo de 2011

Del nombre justo que resultó casualmente ser el tuyo

Atosiga... anda... como si no te atemorizara... obsérvame como si quisieras verme profundo y adéntrate sin miedo... o con miedo... igual y me hace rechinar un poco los dientes...
     Escucha el respirar de los cuerpos y observa el transpirar de las emociones... exacerba en colectivo y... proyecta tu dolor autoinfligido...
     Estremécete... siéntete transgredida entre matiz de luces y sombras... y disfruta la transgresión... la perforación... Exhala los suspiros del deseo y entrégate al resistir que te lastima...
     Te tengo y quiero tenerte... poseerte... fundirte hacia mí y robarte el aliento en el instante... el ahora... el siempre... robarte la luz de los ojos y privarte de la actitud de los párpados... el privilegio de percibir y así conocernos en sinestesia... sinestesia...
     Te destrozo... con tu nombre pasional y el mío... te desgarro y te atosigo... como tu hicieses... pero hasta ahora yo contigo... fuerte...
     Te vas a morir... y va a ser entre mis brazos...