Me he quejado anteriormente... Vida como amante eternamente excluyente: Ficción tardía, realidad apresurada, surrealismo imposible, dadaísmo perfecto. En el yugo de tu voz, la mía, al calor de las lámparas... absolución inmediata fallida, cuestión surreal dirigida. Estructuralmente correcta, pero... quién eres? Te veo a ti y me veo proyectado 3 veces… distintas; dualidad en codependencia, equilibro en desgaste. Hay que buscar esa mirada... espejo alerta que refleja: mirada dura, dulce o subjetiva.
Te odio. Sé que lo entiendes, tanto como entiendes lo irónico que es decirlo sintiendo lo que se siente, lo que siento, lo que sentimos. Eres perfección en desequilibrio, dualidad en alto contraste. Transgrede el negativo de mi discrepancia cautiva, recuérdame una vez, por el lujo sadista que portas, que morir... no significa absolución, no ahora, no contigo... no de ti… pero aún así, gracias por atenuarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario