Es justo cuando decido que ya no aguanto más... que entre mis emociones no puedo seguir ocultando y que... en mal momento, contexto y lugar fui a derrochar todo lo que me ocupa desde dentro...
Vacío... porque dejé todas las cartas sobre la mesa... vacío... porque confundí el aquí y el ahora con el futuro posible... aposté a perder por una realidad inexistente... utópica... me excedí... jugué a quemarme con quien ya ardía en fuego interno... disparé a ciegas en visión nublada a voluntad... me negué a escuchar... a escucharme… Fue mía pero jamás lo sería...
Y entonces la veo... la escucho hablar y la siento tan interna... tan tierna... la fiera desaparece y el depredador es domado entre riendas de delicadeza... captivo en jaula autoinflingida... ahogándose en pasiones... en fuego interno que sólo compete a ella... en fuego interno que sólo en eso queda... Abrázame en fuego... cobíjame de mis temores… envuélveme en tu ardor y mátame de una vez…
Mentiría si dijera que no tengo miedo… pero creo que es lo mejor para los dos…

A veces se puede, a veces no.
ResponderEliminar