Es recomendable escuchar la canción mientras se lee la miniatura.
Hermosa. Yo la amaba tanto y ella era tan hermosa. La extraño. No lo niego, es difícil; uno nunca se acostumbra a abandonar al amor de su vida, así, tan fácil, como si fuera cualquier cosa después de haber dedicado la propia vida a aquello, pero no importa, intentaré ser fuerte. Sé que es lo correcto, o al menos eso pretendo hacer creer a mi propia persona con el fin de evitar más dolor, la verdad es que aún la amo, como siempre, como nunca. Te amo y no puedo hacer nada al respecto, porque no quiero, sin embargo prometo no molestarte ya, y que si alguna vez me llega a ser posible, olvidar ese sentir, apaciguarlo al menos, controlarlo para que tú puedas ser feliz, para que los dos podamos ser felices. Muchas gracias por todo el tiempo que invertiste en mí, sin tus enseñanzas no sería lo que soy hoy, mi querida maestra, mi amor.

