lunes, 1 de marzo de 2010

La Tumba

Mi tumba original, la tumba fundamental, atorméntame con tu pasado primordial; alimenta la vena de mi fragilidad. No me toques y destrúyeme, hazme tuyo en el infierno de mi voz, ahógame entre los sollozos del agonizante y solitario; tiempo alerta que no espera, no avanza, ni regresa.
     Haz de saber que para poder, primero tienes que entender. Regresa. Actúa en la reversa divergente de una perpetuidad incesante, inquietante. Obsérvame en mi decadencia, atácame con tu indiferencia, destrózame con tu elegancia, utiliza tus santas artimañas y recibe el velo de mi mediocridad. Has caído en la trampa. Si alguien ha de ser exorcizado de su errante enajenación es aquel sucio verdugo de la distancia, que contrapone sin cercanía, obliga a la confrontación que próxima posible no será; distancia infinita, tus manos frías.
     Otórgame la oportunidad, ahora que ausente de bien te encuentras, de lucrar con tu sadismo, de maravillarme con la ironía de la tumba original, mi tumba fundamental. He ganado, en un mundo de ciegos, sangrando detrás de los ojos.

1 comentario:

  1. Héme aquí nuevamente expandiendo mis pupilas con el brillo de mi monitor reflejando el texto de tu blog xD! La verdad es que esta última lietaria expresión no la entendí muy bien y ni hablar de la comprensión pero bueno, las demás han sido de mi agrado je. Saludos ^^.

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