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sábado, 26 de diciembre de 2009

Misantropía

Me da asco el amor. La verdad es que me da asco la humanidad, no puedo amar a alguien si todos mis semejantes me repugnan. Soy un misántropo. En mi esquina me cobijo mientras espero a que otro día de trabajo más muera de una buena vez. Estoy harto de fingir para que la gente piense que los aprecio tan siquiera un poco; no es así, si por mi fuera, estarían todos muertos y desempeñaría entonces mi tarea en mi solitario, apacible y totalmente perfecto cubículo... aunque entonces, no tendría razón de ser tarea alguna.
     Sin responsabilidades, órdenes, un líder y una motivación; sin seres humanos, no vale la pena entonces seguir con existencia y eso es asqueroso. Seguramente algo por esas líneas es la principal razón por la que la gente cree en Dios, para no sentirse perdidos y solos. Yo no pretendo ceder ante sus banales nimiedades y superficiales preocupaciones... cuando nazca mi hijo, por favor solo les pido... que le digan la maldita verdad: El mundo es una mierda.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Antes de razonar, entiende

¿Es irónico no? Hace unas cuantas semanas me seguías día a día, me buscabas; buscabas mi atención, buscabas llegar a mí, estar presente en mi vida. Ahora yo busco lo mismo. Me cuesta trabajo aceptar que ahora a mi me toca perseguir, cuando siempre había sido tan cómodo.
     No quiero que pienses que esto se trata de comodidad, practicidad o simplemente de satisfacer egocentrismos, no, es que realmente siento algo distinto, sin embargo me es difícil comprender que debo de hacer, conmigo, contigo. No estás lista, y mucho menos yo lo estoy, no me quiero embarcar en un navío que no pueda controlar. No te quiero lastimar.
     Al final de mis días pude darme cuenta entonces de que siempre me arrepentiría de jamás haber hecho algo para cambiar las cosas. Accionar. Los hombres inteligentes deliberan, los necios deciden. Siempre te critiqué tu necedad. Como me hubiera gustado ser necio por al menos un día.