Me da asco el amor. La verdad es que me da asco la humanidad, no puedo amar a alguien si todos mis semejantes me repugnan. Soy un misántropo. En mi esquina me cobijo mientras espero a que otro día de trabajo más muera de una buena vez. Estoy harto de fingir para que la gente piense que los aprecio tan siquiera un poco; no es así, si por mi fuera, estarían todos muertos y desempeñaría entonces mi tarea en mi solitario, apacible y totalmente perfecto cubículo... aunque entonces, no tendría razón de ser tarea alguna.
Sin responsabilidades, órdenes, un líder y una motivación; sin seres humanos, no vale la pena entonces seguir con existencia y eso es asqueroso. Seguramente algo por esas líneas es la principal razón por la que la gente cree en Dios, para no sentirse perdidos y solos. Yo no pretendo ceder ante sus banales nimiedades y superficiales preocupaciones... cuando nazca mi hijo, por favor solo les pido... que le digan la maldita verdad: El mundo es una mierda.
