Mostrando entradas con la etiqueta existencialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta existencialismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de enero de 2010

Aprender

Me ahogué... fue demasiado y... me ahogué.
     Desde el fondo veo hacia arriba y veo el cielo, veo el otro extremo, veo mis pies. Desde el fondo veo hacia abajo y veo la tierra, veo el otro extremo, veo mi cabeza. Si observo a mí alrededor, está todo repleto, es un desierto, y como todo buen desierto, no hay nada. El desierto está repleto de nada y me estorba para vivir; me quita espacio. La nada me quita espacio. Nada me quita espacio.
     En la superficie está mi mente y en mi mente hay pequeños detalles de mí. Mis ojos son la fuente y proyector de esos detalles, con ellos puedo ver el otro extremo, puedo ver más allá, no solo puedo ver mi nuca, sino que puedo ver lo que sigue, puedo ver nuevamente lo que ven mis ojos, verlo por segunda vez, verlo con perspectiva. Aprender.

viernes, 1 de enero de 2010

Feliz año nuevo...

Amanezco sin dormir con un vacio perpetuo a lo largo de mis manos. Tus caderas ya no han de estar más entre mis dedos y el sensual aroma de tu cuerpo no puede más que colarse por las ventanas de mi mente; aún no lo he olvidado. No lo he olvidado, ni olvidaré, pues fue la única y última vez; la última vez que fuiste mía y la última vez que te sentí como si fueras parte de mí, que me hiciste creer que todo iba más allá, que la existencia era subjetiva y la temporalidad fluctuante.
     Extraño tu cuerpo; extraño tu cuerpo rozándose contra el mío, fundiéndose en el calor irradiante de tu piel ardiente, de la irradiación constante y de esa fructuosa mirada que se desdibujaba en tu rostro y que me hacía llegar al éxtasis de tan solo saberla mía. Te extraño. Extraño hacer el amor contigo, pues... at the end of the day, era el único momento en donde realmente podíamos ser uno mismo... sin prejuicios... sin limitaciones... sin conceptos; juntos... persiguiendo. Te amo.

Juan

Juan espera. Juan vive buscando la verdad. Juan sólo quiere entender, comprender que sucede y cómo funciona el gran todo donde está inmerso... Juan se ha desarrollado, ha aprendido y ha explotado sus habilidades, lee, escribe, crea. Juan es un experto. Juan ha dominado todos los aspectos de la vida. Juan es mortal.
     La mortalidad de Juan lo aterra. Juan está consciente de que aunque lo tiene todo, la vida lo tiene a él y eso lo aterra. Juan busca, Juan piensa y Juan desarrolla. Juan es diferente, pero al serlo, no se da cuenta de muchas cosas. Juan entiende que la vida es distinta, ha empezado a descifrar el código que muchos nunca siquiera logran descubrir. Juan busca, Juan busca encontrar. Juan quiere vivir... vivir para poder vivir, ahora que sabe hacerlo, o al menos eso cree.
     Un día Juan se dio cuenta de su error y decidió cambiar, pero era demasiado tarde. La Montaña Sagrada es grande, la verdad es infinita y la existencia subjetiva, y es ahí cuando Juan se dio cuenta que gastó entonces el resto de sus años de vida en aprender a como vivirla. Juan murió y no vivió un sólo día, pero entendió... ¿habrá valido la pena?

jueves, 31 de diciembre de 2009

Mi vaso de agua

Las manecillas se derriten y caen con fuerza hasta el fondo del vaso... Mi vaso es de elegante vidrio, transparente, como todos, pero tiene una pequeña peculiaridad. No tiene fondo.
     La parte superior de mis pies está llena de color, ahí, crece infinidad diversa de nuevas y pequeñas cosas; un pequeño arbolito, musgo silvestre y creo que por temporadas se establece una pequeña cabaña junto a mis dedos, probablemente con alguno que otro habitante.
     En mi habitabilidad subjetiva, mi cabeza está en el cielo y mis pies en la tierra; el tiempo se licua entre mis manos y mi propio destino es forjado a cada segundo que ha pasado mañana; en cada palabra y en cada instante se crea lo que me ha ocurrido desde el principio de mi existencia, que desde el momento de abrir los ojos me brindó una visión clara de lo que habría de ser mi vida... lástima que nosotros humanos nos la arrancamos a los pocos días. Gracias.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Misantropía

Me da asco el amor. La verdad es que me da asco la humanidad, no puedo amar a alguien si todos mis semejantes me repugnan. Soy un misántropo. En mi esquina me cobijo mientras espero a que otro día de trabajo más muera de una buena vez. Estoy harto de fingir para que la gente piense que los aprecio tan siquiera un poco; no es así, si por mi fuera, estarían todos muertos y desempeñaría entonces mi tarea en mi solitario, apacible y totalmente perfecto cubículo... aunque entonces, no tendría razón de ser tarea alguna.
     Sin responsabilidades, órdenes, un líder y una motivación; sin seres humanos, no vale la pena entonces seguir con existencia y eso es asqueroso. Seguramente algo por esas líneas es la principal razón por la que la gente cree en Dios, para no sentirse perdidos y solos. Yo no pretendo ceder ante sus banales nimiedades y superficiales preocupaciones... cuando nazca mi hijo, por favor solo les pido... que le digan la maldita verdad: El mundo es una mierda.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Vive

Detente. Desacelera. Entiende. Escucha. Date cuenta. Ve. Observa. Detente por un momento y mira. Es más fácil así. Las cosas son diferentes y tienes que aceptarlo. Ya no es igual. Ya no somos iguales. Ya no es lo mismo. Ya no eres lo mismo. Ya no te quiero.
     Pero... ¿por qué?... No lo entiendo y es que... Es difícil... Incomprensible... Atosigante... Intrigante y casi atroz... Entiéndeme... Tómame en cuenta, observa y analiza, mira mi estado... Decadente... Deplorable y lastimero... No puedo...
     Si puedes, eras antes de mí y seguirás siéndolo después, además, las cosas, por más difíciles que parezcan, no lo son tanto, solo son así, como son, como es la vida, como algún día habrás de entender, funciona, así, tan fácil.
    Vive.
                                               ¿Por qué?
         Para que yo p
                              u
                               e
                                 da mori
                                            r
                                                                              En paz. Por favor.

                               Firmado.
                                                                Tu primer y único amor.

martes, 22 de diciembre de 2009

Levedad

Seguridad. Controlo el mundo y lo sé. Tengo un entendimiento de lo que soy y como existo que puedo llegar a saber que las cosas no son tan importantes. ¿Enojarse por una pequeña riña infantil? No para mí. Las cosas son tan grandes en la infinidad de nuestra existencia que los conflictos terrenales no hacen más que provocarme gracia, e incluso, ternura.
     Algún día lo entenderás, mi querido amigo. Algún día sabrás porque yo me he reído mientras tú rabiabas de furia. Take it easy, it's not THAT important. Vivir es importante, sí, más, por lo tanto, ¿no es entonces precisamente nuestro mero objetivo el encontrar un balance que nos haga felices a como personas? Claro, respetando siempre las libertades individuales de cada ser… pero con tantos metros cuadrados por humano en la tierra, ¿es acaso tan difícil? Resumido en conceptos más sencillos… Lárgate, me das igual. Tú y la vida.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Hombre-roca

El humo de las rocas era magistral; verlas despedir esa estela gris de fuerte e incandescente amor me animaba a por fin conseguirme una novia. El campo era grande e infértil, como me gusta, lleno de miles de rocas. Siempre me han dicho que hay muchos peces en el agua pero jamás creí encontrar la fuente del mero cardumen.
     Me acurruqué al lado de cada piedra, grandes y pequeñas, a cada una le di su oportunidad, sin embargo eran todas muy frías... o por el contrario, demasiado ardientes. Que extremas las rocas, con razón no se consiguen novio. Así pasaron las horas mientras recorría ese estéril suelo volcánico hasta que encontré el único espécimen que sentí, podría ser mi pareja ideal. Hicimos el amor, como nunca lo había hecho, su corteza era tan suave, nada que un hombre-roca como yo hubiera visto antes, sin embargo, al final, me rompió el corazón, pues nunca pudo atreverse a decirme un: "Te quiero". Malditos cadáveres humanos, caminan en las ciudades sin darse cuenta que están muertos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Punto máximo

La flotación en el aire de energía estaba en su punto máximo. José sentía la gloría mientras esa chica que había conocido hace solo unas horas le propiciaba el mejor sexo oral de su vida, y pensar que el estaba en contra de toda clase de ligue urbano con desconocidos. Cuanto tiempo desaprovechado.
     Por un momento le dio curiosidad algo. No recordaba el color de sus ojos. Verán, para José el color de ojos de una chica es de gran importancia, ya saben, de ese tipo de fijaciones-casi-fetiches que algunos solemos desarrollar. José no era la excepción, y por el contrario, era el ejemplo perfecto, sin embargo la fuerte sensación no le permitía abrir los ojos.
     Con sobre salto todo cambió. Ella se detuvo y cuando José bajo la vista a mirar, era su madre quien lo veía fijamente. No había ido a la escuela, se había quedado dormido nuevamente mientras su madre muy enojada le expresaba que ella no pretendía lavar esas sábanas.