lunes, 30 de noviembre de 2009

Sandwich

La pureza de sus ojos era avasallante. Avasallante como los largos caireles que caían dóciles sobre sus hombros. Hombros desnudos que incitaban a una descripción total. Total como mi amor por ella y todos esos sentimientos incontrolables que me inspiraba su presencia. Su presencia ausente que solo existía en mi mente. Solo existía en mi mente y eso era precisamente lo que me hacía amarla tanto. Tanto como lo perfecta que era para mí. Para mí y nadie más, así de egoísta era su existencia en mi psique. Mi psique perturbado y esquizoide, o como lo quieran llamar los doctores. Los doctores que me analizan tras la muerte de mi querida Sara. Mi querida Sara: Haz de saber que a pesar de lo que llegues a escuchar de mí, yo estoy bien, bien y amándote como nunca en vida pude hacer y solo en tu muerte pudiste entender. Entender que detrás de todos mis maltratos existía muy en el fondo un ser que te amaba tanto. Que te amaba tanto que le era difícil dejarte ir, así, tan fácil. Así tan fácil como fue enterrarte entre los ladrillos de la pared de nuestra vieja alcoba.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Polaridades Humanas 2

Es recomendable escuchar la canción mientras se lee la miniatura.



No lo entiendo… Yo he dado todo por tí, y aunque sé que no es por mí, me cuesta mucho trabajo creerlo. ¿Qué es lo que sucede que no me puedes explicar? ¿Qué es lo que pasa que no soy digno de comprender? ¿No te he dado la suficiente confianza? Me frustra saber que no puedas desahogarte en mí, ni de mí. Estoy resignado. Estos últimos días, ¡qué va!, semanas, han sido muy desgastantes; se ha convertido en una acción tan desgastante el amarte tanto y no sentir nada al respecto, el no saber si no me correspondes porque realmente no puedes o si simplemente por fin pasó… se fue la chispa… Es normal claro, sucede, y lo entiendo… pero… ¿Por qué? ¿Por qué contigo? ¿Por qué con nosotros? Odio hacer preguntas retóricas. Odio hablar en monólogo conmigo… pero al no estar contigo… ¿Es acaso el fin?


Polaridades Humanas 1

Es recomendable escuchar la canción mientras se lee la miniatura.



Te odio. Quiero matarte. No soporto que me hagas esto día tras día, es injusto. Pides comprensión de mi persona pero te burlas en mi cara. No voy a aguantarlo ni un segundo más. Por tu propio bien, no regreses hoy a casa…
     ¿Cómo pudiste creer que era tan estúpido? Nunca he tenido ningún reparo en eliminar a todos los que me hacen sufrir y tú, por supuesto, por más que seas para mí, no serás la maldita excepción. ¿A dónde vas? ¡Dime! ¿Por qué no puedo ser parte de tu vida? ¿Por qué te excusas en tí para alejarme cada vez más a mí? Yo sé lo que sientes, y sé que probablemente imaginas lo que yo pienso, pero no soy idiota. En el momento decisivo, te juro por lo que más quieras que la daga maldita de mi rechazo no dudará en atravesar cruelmente tu cuello… hasta matarte.


viernes, 27 de noviembre de 2009

Paradoja Temporal

Es recomendable escuchar la canción mientras se lee la miniatura.



Abrí los ojos.  Al fin había terminado mi eterno letargo y estaba listo para actuar. Las calles seguían siendo tan frías y oscuras como las recuerdo,  pero con una diferencia notable.  No había gente.  Nadie,  en ningún lugar.
     Me deslice suavemente entre las gélidas aceras,  buscando,  a quién fuese;  me sentía solo.  Muchas veces nos proponemos un mundo solitario como una utopía,  un modelo de existencia perfecto en donde el ser humano auténtico pueda desarrollarse sin la sombra y mediocridad de otros;  nadie que interfiriera con mi grandeza.   Ya veía yo cuan equivocado estaba.
     Baje a la subterraneidad del metro  y llegue a Frktorft,  el suburbio más alejado en la ciudad. Viejas memorias invadían mi mente y un impulso espasmódico me incitaba a regresar a aquel viejo lugar.  Adentro estaba él.  Le sonreí como un niño pequeño que encontraba a su madre a la par que le volaba los sesos con mi revolver.  Al fin había conseguido aniquilarme a mi mismo... para siempre.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Amor Imposible

Es recomendable escuchar la canción mientras se lee la miniatura.



Era tan bella… Nunca pudo ser mía.
     Desde la primera vez que la vi quedé totalmente enamorado.  Su cabello lacio caía grácilmente sobre sus hombros y sus ojos coquetos me incitaban a acercarme. La verdad es que siempre he sido un cobarde,  por eso nunca pude tenerla.  Me comenzó a ser repulsiva la idea de que no pudiera conseguir estar a su lado a tal grado de empezar a odiar su sola presencia;  el verla en los pasillos me causaba una repulsión atroz,  para ella solo había una alternativa remanente,  la muerte. 
     Me preparé durante un par de semanas;  conseguir lo necesario para que fuera el asesinato perfecto;  y que lo fue.  Nunca había visto nada tan poético en mi vida;  su cuerpo oscilante colgando del techo,  sujetado de su tobillo izquierdo, con los brazos atados y sangrando del rostro, me sonreía. La perra me sonreía mientras yo sabía que esa iba a ser la primera y última vez que consumáramos nuestro amor.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sinestesia

Es recomendable escuchar la canción mientras se lee la miniatura.



La más pura expresión literaria aparece cuando los sentidos se sincronizan de forma efectiva;  la sinestesia es entonces la representación abstracta que presupone una completa compenetración entre las ideas y el escritor, no conozco otra forma. Es preciso constatar que muy por el contrario a lo que se piensa de mí, mi locura no llega aún a alcanzar un punto beligerante a tal grado de generar una perturbación evidente entre mis cofrades. Me respetan.  No pueden evitarlo al estar conscientes de que todo lo que saben es por mí; las artes abstractas del pensamiento y el discurso existencialista es algo que no han adquirido espontáneamente, sin embargo, mis demonios cada vez se encuentran más cerca de soltarse de sus riendas... para al fin, con toda la libertad y placer de la existencia, devorarme completamente hasta dejar solamente mi cuerpo intacto a la luz tenue de mi viejo estudio.